Texts and Resources

     

"El soporte electrónico de la poesía digital" by C. Padín (March 2006)

 

 Visual Poetry Glossary

 

 Webliography & Bibliography

 

 

 

EL SOPORTE ELECTRÓNICO DE LA POESIA DIGITAL

 Clemente Padín

 La poesía es una sola pero las dimensiones del lenguaje verbal son variadas y los soportes infinitos. Históricamente siempre se ha pensado que la poesía escrita en verso, basándose exclusivamente en la expresión semántica, era la única existente, sin tener en cuenta las demás dimensiones del verbo como la visualidad, la oralidad, la presentación, la gestualidad, etc. Como todo arte -actividad simbólica que ejerce el humano con las más diversas formas de expresión- la poesía conforma un sistema de comunicación idéntico al usual: fuente - canal - destinatario y viceversa. Lo que define su funcionalidad artística es el aporte de nueva información (sin lo cual no habría comunicación posible) y ello se logra merced a dos mecanismos: uno, la transgresión de los códigos, es decir, sus mecanismos de emisión, transmisión y recepción de mensajes (escritura/soporte/lectura) generando mayor volumen de información en virtud de la impredecibilidad de los contenidos y, dos, utilizar nuevos soportes o canales. El primer camino es propio del área del contenido, de la significación, del sentido y su índole es histórico-social. El segundo corresponde al área de la expresión, es decir, de la forma que asume el contenido. En tanto el soporte incida en los "reajustes de contenido" (Eco, 1977) siempre generará nuevos contenidos, incluso fuera de la intención del poeta. La información poética estuvo y estará ligada a las propiedades del soporte aunque, en sí mismos, éstos son (in)significantes. Pero, algo ocurre que altera el significado original del texto en virtud de esa conjunción. 

 

Lo que los nuevos medios suelen aportar no son nuevos lenguajes sino nueva maneras de codificar los ya conocidos. Lo que ocurre, en general, es que los nuevos soportes son meros recipientes de formas de expresión perimidas (la transposición vulgar y corriente de los textos), sin el aprovechamiento sistemático de las nuevas posibilidades expresivas del nuevo medio. Los nuevos medios electrónicos, fruto del desarrollo vertiginoso que ha tenido la industria en el campo de la comunicación y transmisión de mensajes, ha dado lugar a lo que se conoce como "poesía electrónica". Tal vez el nombre no sea el adecuado pero ya, su uso, le ha impuesto esa connotación. Este programa totalizador y complejo, ha venido a concretar el programa, preanunciado por Mallarmé, de poetizar a través de formas de expresión sintéticas, ideográmaticas y sincrónicas, no meramente analíticas.

 

Este nuevo soporte conocido como multimedia (o hipermedia) se sitúa junto a la forma de la expresión y puede, desde allí (aunque no necesariamente), determinar los contenidos. Lo cierto es que algo ocurre cuando un significante se une a un significado que hace que se altere el sentido original de éste y que hace, además, que dicha expresión no pueda ser trasmitida por otros canales, sin alterar su significado. Ni que decir cuando el canal “habla por sí mismo”, es decir, cuando por errores del operador o por la aparición imprevisible del ruido del canal, irrumpen formas impredecibles y extrañísimas en el texto. También, puede favorecer la comunicación interactiva, la comunicación con retorno genuino, de ida y vuelta (e ida). Por otra parte, la multimedia, da lugar a múltiples lecturas que pueden dar lugar a transformaciones infinitas. Aparte de los ejes ya conocidos de la página bidimensional hay que sumarle el zoom, los hipertextos, la animación, la suma de otras dimensiones (como el sonido, p.e.), etc., etc. Pero, sobre todo, la acción del corresponsal es decisiva en dos sentidos: puede iniciar la lectura en donde quiera (estableciendo de esa manera la significación del poema) y puede, también, adicionar informaciones de cualquier índole de acuerdo a las posibilidades expresivas que le ofrecen los programas en acción, pudiendo generar nuevas versiones a la matriz que le ofrece el poeta, a la manera de las propuestas del Poema/Proceso brasileño (el lector como bricoleur según Lévi-Strauss).

 

Como todo soporte, lo virtual o electrónico, ofrece sus inéditas y aún inexploradas posibilidades de expresión: En particular el espacio virtual, definido como un espacio lógico, parecido al real aunque drásticamente diferente, en donde confluyen directivas electrónicas y algorítmicas programadas coordinadamente que dan cuenta de situaciones imprevistas a las cuales hay que reajustar toda la experiencia pasada. Una imagen espectral que se parece a algo que puede ser manipulado como si fuera cualquier objeto de la vida diaria, con la posibilidad de alterar su comportamiento de acuerdo a leyes lógicas programadas artificialmente. El poema virtual, al igual que su congénere real, responderá siempre de la misma manera, puesto que contiene en sí toda la información necesaria para su realización en tanto poema. Sin embargo, al tratarse de un objeto virtual, ya que sólo es un conjunto de datos inscriptos en un programa o memoria, se le puede aplicar la  física  que se desee y que pueda programarse (incluso la física real). No sólo pueden leerse en consonancia a programas precisos y determinados sino que, también, pueden responder a situaciones provocadas por el lector, consagrando la interacción entre poeta, obra y  lector.

 

La multimedia viene aportando recursos casi ilimitados al quehacer poético, no sólo la posibilidad de combinar y conjugar lenguajes de todo tipo bajo las formas más alejadas al sentido común posible sino que, además, ofrece un nuevo espacio con el cual entrever nuevos sentidos de la realidad y crear nuevos ámbitos poéticos imposibles de ser imaginados por otros medios en una suerte de intercambio discontinuo entre el querer y el lograr.

 

 e-motive HOME